C O M P A N E R O   P O D E R O S O
Josue 5:13-14


¿Has tenido alguna vez un compañero de equipo de quien digas, “Me alegro que él esté en mi equipo; no me gustaría ser su contrincante”?  Hay una historia en la Biblia de una persona así. 

En el libro de Josué, capítulo 5, versículos 13 y 14 leemos, “Cierto día Josué, que acampaba cerca de Jericó, levantó la vista y vio a un hombre de pie frente a él, espada en mano. Josué se le acercó y le preguntó:  —¿Es usted de los nuestros, o del enemigo? —¡De ninguno! —respondió—. Me presento ante ti como comandante del ejército del Señor.  Entonces Josué se postró rostro en tierra y le preguntó: —¿Qué órdenes trae usted, mi Señor, para este siervo suyo?

Josué no entendió realmente con quien estaba hablando cuando se encontró con este hombre.  Sin embargo, no le tomó mucho tiempo darse cuenta quién era esta gran persona.

Pudo haberle pasarle a ti y a tus compañeros.  Después de unas pocas sesiones de prácticas, probablemente ya sabías quiénes eran los atletas mejores.  Seguramente viste de inmediato quiénes eran los líderes.  Con esta clase de gente, no importa si están a favor o contra nuestra; importa asegurarse que son de los nuestros.

En la competición de hoy, cerciórate que estés alineado con tus compañeros y entrenadores.  Ellos están para ti.  Sé agradecido por el privilegio que tienes de estar en su equipo. Estoy orando que todos estemos con el comandante del Señor de los ejércitos.  Él es el máximo vencedor.


El plan de lectura:
Mateo 15:1-20
Hechos 21:1-26
Salmos 35
Éxodo 32-33
D O N E S
1 Pedro 4:10


 Como deportista, eres una persona con dones naturales.  ¿De dónde provienen estos dones?  ¿Cómo es que tú tienes ciertas habilidades, mientras otros no las poseen?  ¿Cuánto de tu talento es un don natural y cuánto es una destreza desarrollada?  ¿Cómo deberíamos usar nuestros dones y habilidades con respecto  a nuestros compañeros y entrenadores?  Las escrituras nos ofrecen una respuesta acerca de estas preguntas.

En la primera carta de Pedro a sus amigos en Asia, en el capítulo 4 y verso 10, él escribe, “Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracias de Dio en sus diversas formas.”  ¿Cuál don has recibido?  ¿Cómo es que has sido dotado?  ¿Qué tan bien administras los dones con los cuales has sido encomendado?

Para mí, el mensaje clave en este pasaje es que debo usar mis dones para servir a lo demás.  Lo importante no es el que yo los tenga, sino que es el Señor quien me los ha dado.  Los he recibido gratuitamente y no por mérito propio.  He sido llamado a utilizar mis dones para el servicio de los que me rodean.  Piensa por un momento en cómo puedes usar tus dones para servir a tu equipo. 

Respecto al deporte, unos de ustedes tienen dones para hacer un “dribbling”, otros para rebotar; otros corren rápido; otros animan a lo demás; otros defienden bien; otros lanzan bien los pases; y otros desarrollan los planes de juego.  La clave para todos nosotros es no utilizar estos dones para propósitos egoístas, sino en el servicio a los demás.  El Señor, quien  nos da los dones, es honrado cuando administras tus dones de una manera desinteresada, humilde, y efectiva.

Ora y pídele a Dios que te dé la fuerza para servir a tus compañeros por medio del uso de tus dones.


El plan de lectura:
Mateo 14:22-36
Salmo 34
D I L I G E N C I A
Proverbios 12:24



¿Cómo te calificarías a ti mismo, como un gran trabajador o como un jugador haragán?  ¿Qué diría tu entrenador? ¿Y tus compañeros?  La escritura de hoy provee una advertencia para el perezoso y una promesa para el diligente.




Salomón escribió en Proverbios capítulo 12 y versículo 24, “El de manos diligentes gobernará; pero el perezoso será subyugado.”  Obviamente que ninguno de nosotros querrá ser subyugado, trabajar como un esclavo, es decir, no recibir ninguna recompensa por nuestra inversión de tiempo y energía.


El proverbio dice que la labor del esclavo es el resultado inevitable de la pereza. Seamos diligentes en nuestro trabajo y cosecharemos la recompensa que viene con la diligencia…el gobernar.  Gobernar significa tener éxito y autoridad en nuestra esfera de influencia.


Durante la competencia de hoy, sé diligente en tu preparación y ejecución de tus responsabilidades.  Tu diligencia, concentración y arduo trabajo traerá el que tú gobiernes.



El plan de lectura:
Hechos 20:1-12
Salmo 33
Éxodo 27-29
D I S T I N C I Ó N
Hechos 15:9


 ¿Qué tipo de distinción se da con facilidad entre tus compañeros de equipo?  Seguramente hay diferencias en términos de tamaño, fuerza, velocidad, agilidad, habilidad, inteligencia, transfondo y más.  ¿Qué se puede hacer para borrar estas distinciones y unificar al equipo?  La escritura de hoy nos da una idea de lo que Dios hace para unificar a la gente.


En el capítulo 15 de Hechos, verso 9 leemos, “Sin hacer distinción alguna entre nosotros y ellos, purificó sus corazones por la fe.” Aquí está Pedro, uno que había sido intolerante, pidiéndoles a otros que acepten a personas que él mismo había odiado días antes.  Su corazón había cambiado y ayudó a unificar un grupo de gente bien diverso.

La clave para tal unidad es un corazón purificado por la fe, que puede ver la esencia de los demás a través de las diferencias externas.

Mientras te preparas para la competición de hoy, purifica tu corazón por la fe.  Activamente confía en que Dios cambia tu corazón.  Confía en tus compañeros entretanto buscan la victoria.  Confía en tus entrenadores que te capacitan para dar lo mejor de ti en la competencia.


El plan de lectura:
Mateo 13: 44-58
Hechos 19:23-41
Salmo 32
Éxodo 24-26
S E L E C C I Ó N
Marcos 1:16-18


 Durante el proceso de reclutamiento, ¿cuál serán los factores más importantes para escoger a una universidad?  ¿Será la belleza del campo universitario, los prospectos del equipo o algún factor académico?  Jesús era un reclutador grandioso y hoy leeremos acerca de un llamado realizado por él.

Marcos registra un intercambio realizado entre Jesús y uno que sería uno de sus discípulos en el capítulo 1, versículos del 16 al 18.  “Pasando por la orilla del mar de Galilea, Jesús vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban la red al lago, pues eran pescadores. «Vengan, síganme —les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres.» Al momento dejaron las redes y lo siguieron.”

Una de las cosas notables acerca de cómo Jesús reclutaba era que él los llamaba de acuerdo a su experiencia de vida…ellos eran pescadores así es que les habló en el lenguaje de pescadores.  Les habló acerca de pescar.  Simplemente cambió su enfoque de peces a hombres.

Es lo mismo para ti.  Tus entrenadores están cambiando tu rumbo de un nivel deportivo y de un área limitada de competición hacia un nivel más alto, a niveles mayores de conocimiento e intensidad.  Es un gran cambio y requiere un gran enfoque de cada uno de ustedes.

La pregunta de hoy es, ¿Cómo vas a responder a este llamado?  Responderás cono lo hicieron estos hombres, “Al momento”?  ¿O evadirás y vacilarás tu compromiso al equipo?  Permíteme animarte a que te comprometas completamente a tu equipo de entrenadores y a cada miembro de tu equipo.  Mientras lo haces, mirarás como tu experiencia deportiva se transforma en una de mayor nivel.  Compite a un mejor nivel.


El plan de lectura:
Mateo 13: 24-43
Hechos 19:1-22
Salmo 31
Éxodo 21-23
C O N S E J O   S A B I O
Proverbios 12:15


 Mucha gente compite de la misma manera en que siempre lo ha hecho y nunca mejora o aprende nuevas formas.  Otros continuamente están innovándose y buscando mejores maneras de mejorar o de aprender de sus entrenadores y compañeros de equipo.  La Biblia habla de dos  maneras de proceder.


En Proverbios capítulo 12 y versículo 15 dice, “Al necio le parece bien lo que emprende, pero el sabio atiende al consejo.

Aquéllos quienes rechazan la asesoría de sus entrenadores y consejo de sus compañeros son llamados necios.  El necio es traicionado por su misma actitud y comportamiento.  Éste sigue la manera que a él le parece bien y desprecia la sabiduría de sus líderes y el interés por él de sus compañeros y amigos.

Las personas quienes son sabias escuchan el consejor de aquéllos que se interesesan por ellas.  Somos sabios cuando escuchamos atentamente a nuestros entrenadores, compañeros, padres y amigos.  Su consejo y sabiduría nos mantendrán lejos de la insensatez, de tener una perspectiva limitada de la vida y de caminar por el sendero de la imprudencia.

En tu oración antes de la competición de hoy, pídele al Señor que haga de ti una persona con sabiduría, quien escucha consejo.  Pídele que no permita que vivas como una persona insensata quien tropieza en el camino que a su parecer parece el correcto.


El plan de lectura:
Mateo 13: 1-23
Hechos 18: 18-28
Salmo 30
Éxodo 19-20
P R E P A R A C I Ó  N
1 Pedro 1:13



¿Qué cosas haces en el proceso de preparación para una competencia?  Seguramente estudias filmes, practicas, visualizas tu desempeño, calientas tus músculos y más.  Todos sabemos el valor de la preparación física, ¿Pero cuán importante es la preparación mental?



Pedro menciona esto a sus amigos en su primera carta, capítulo 1 y verso 13, “Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo.”


Este día nos vamos a enfocar en la primera parte de la cita.  “Dispónganse para actuar con inteligencia”.  Pensemos en 3 palabras claves:


Preparación/Disposición – A este nivel del juego, uno no puedo sólo aparecerse y jugar.  Para tener éxito necesitamos prepararnos.  La buena noticia es que para el día del juego la preparación ya ha sido hecha y estamos listos.      


Acción – Aun y si tu participación en esta competición es indecisa, tu equipo necesita tenerte completamente compenetrado.  Tu equipo necesita de tu ánimo, de tu perspicacia y de tu entusiasmo para dar lo mejor en la competencia.  Todo el mundo debe estar listo para la acción, no una mitad en acción y la otra en pasividad.


Inteligencia/Mente – Hay algo necesario además de la preparación física.  Debemos estar totalmente listos para competir física, mental, emocional y aun espiritualmente.  Ven a la competición 100% preparado y trae tu mente, tu inteligencia contigo.


Preparemos nuestras mentes para la acción y demos a esta competición nuestro mejor esfuerzo del año.



El plan de lectura:
Mateo 12:38-50
Hechos 18:1-17
Salmo 29
Éxodo 16-18
I N T I M I D A C I Ó N
Josue 5:1


¿Qué ventajas tienes cuando sabes que tus contrincantes están intimidados por ti y tu equipo?  ¿Has podido sentir su miedo?  ¿Puedes ver sus titubeos y su juego vacilante?  ¿Alguna vez has visto como un equipo intimidado es vencido?  Tal intimidación no se limita al campo deportivo.  En la escritura de hoy vemos esta situación.


En el Antiguo testamento, en el libro de Josué capítulo 5, versículo 1 dice, “En efecto, un gran pánico invadió a todos los reyes amorreos que estaban al oeste del Jordán y a los reyes cananeos de la costa del Mediterráneo, cuando se enteraron de que el Señor había secado el Jordán para que los israelitas lo cruzaran. ¡No se atrevían a hacerles frente!”
En otra versión de esta escritura, relatan que el corazón de los amorreos desfalleció y que se derritió a causa del pánico por lo que no se atrevieron a enfrentarlos.  Sucedió por todo lo que habían escuchado sobre ellos.

Esto pasa todo el tiempo en el deporte.  Equipos leen en el periódico o miran los sondeos y escuchan historias de cuán poderoso es el contrincante.  A menudo, con sólo escuchar las noticias es suficiente para derretir su corazón y vaciar cada gota de valor de sus almas.

Mientras te aproximas a la competición de hoy, espera que las noticias sobre tu equipo hayan hecho su efecto en los vestidores de tu oponente.  Mira como sus corazones se derriten a causa de la ferocidad con que compiten ustedes.  Busca la oportunidad de drenar la valentía de las almas de tu contrincante para alcanzar la gran victoria.

El plan de lectura:
Mateo 12:22-37
Hechos 17:16-34
Salmo 28
L A   A D V E R S I D A D
Miqueas 7:8


¿Cómo reaccionas cuando estás perdiendo aplastantemente y tu contrincante te echa sal en la herida, restregando su victoria? ¿Cómo se siente perder y oír las burlas por su  apabullante victoria mientras caminas hacia los vestidores?  ¿Cuál debería ser tu actitud ante tal falta de respeto?

El profeta Miqueas encontró tales actitudes y escribe acerca de ellas en el capitulo 7 y verso 8, “Enemiga mía, no te alegres de mi mal.  Caí, pero he de levantarme; vivo en tinieblas, pero el Señor es mi luz.”

Miqueas aconseja a su enemiga triunfante que no es sabio recrearse en su victoria.  El regresará.  También él le dice que aunque conoce la experiencia de sentarse con pena en las tinieblas de la desesperación, pondría su confianza en el Señor quien le dirigiría hacia el futuro.

Me alegra mucho cuando un competidor regresa y  debido a su dominio propio y a la perseverancia, derrota a un oponente quien había estado provocándolo anteriormente.     Me impresiona el equipo que sufre calladamente una decepcionante derrota, sólo para fortalecer su determinación y competir valientemente la próxima vez.

En lo que te preparas para la competición de hoy, protege tu corazón del orgullo tonto que a veces viene cuando se está ganado tempranamente en el partido.  No te vanaglories sobre tu enemigo.  Aun si estás perdiendo, mantén tu actitud y sigue jugando bien en todo el partido, confiando que el Señor iluminará el camino a la victoria.


El plan de lectura:
Mateo 12:1-21
Hechos 17:1-15
Éxodo 10-12
E L   M I E D O
Marcos 5:36


¿Has tenido tiempos en una competición donde tus creencias en tus compañeros, en el plan del juego o aun en tus propias habilidades fueron quebrantadas?  ¿En qué vamos a creer cuando nuestra fuerza está puesta en entredicho?  La escritura de hoy nos trae un aliento poderoso.

En el evangeliod e Marcos, capítulo 5 y versículo 36, Jesús está hablándole a un hombre cuya hija había estado gravemente enferma y le acaban de avisar que había muerto.  Él le dice al padre, “No tengas miedo; cree nada más.”  Algunas veces podemos sentirnos abrumados por un sentimiento de miedo cuando vemos las cosas empañadas por nuestras circunstancias presentes.  La palabra de Jesús es la misma que le dijo al padre de la niña, “No tengas miedo; cree nada más”.

La fe de este hombre fue atacada por las noticias de que su hija ya había muerto.  Nuestra fe es algunas veces asaltada por artículos de periódico, reportajes de televisión, nuestras propias dudas o conversaciones negativas con compañeros.  Jesús nos llama a mantener nuestra confianza con relación a nuestras metas y las cosas que esperamos para nuestras vidas.

Él dice “cree nada más.” ¿Creer en qué?  ¿Creer en conceptos y en una serie de ideas?  No, Cristo nos llama a creer en una persona, en ÉL.  De la misma manera en que crees que tus amigos te dicen la verdad, nosotros creemos que Dios nos dice la verdad en los asuntos de la vida.  Yo le creo.

Cuando compitas hoy, no tengas miedo de nada,  ¡sino que cree nada más!  Cree en lo que Dios está haciendo en ti.  Cree en tus entrenadores y compañeros.  Confía en que Dios hace grandes cosas en ti.


El Plan de Lectura:
Mateo 11:20-30
Salmo 26
Éxodo 7-9
É X I T O
Proverbios 11:14


¿A quién buscas tú para que te guíe?  ¿ A tus entrenadores, tus compañeros, tus padres?  ¿Quién te ayuda a tomar buenas decisiones?  ¿Cuáles serían las consecuencias de no buscar sabiduría de otros?  Miremos  la respuesta en las escrituras.



En el libro de Proverbios capítulo 11 y verso 14 Salomón escribe, “Sin dirección, la nación fracasa; el éxito depende de los muchos consejeros.”  Obviamente, ninguno de nosotros queremos fracasar, ¿pero entonces de donde viene la dirección y el consejo?


Obtenemos dirección de nuestros entrenadores, de nuestros compañeros, de la lectura de la biblia, de asistir a la iglesia, de la familia y amigos.  Necesitamos guía para guardarnos de caer tanto indidual como colectivamente.



En la multitud de consejeros está el éxito, la victoria.  Miremos a nuestros entrenadores y compañeros de equipo como nuestros consejeros en la competición de hoy. 

Confiemos que en esa abundancia de dirección, habrá victoria. Tú tienes a los consejeros para alcanzar la victoria y para evitar los fracasos que viene por falta de dirección. 


El plan de lectura:
Hechos 16:1-15
Salmo 25
Éxodo 4-6
   A U T O C O N T R O L
1 Corintios 9:25


¿Cómo será competir por algo que no pierde su brillo en un estante?  Todos mis trofeos se están llenando de polvo y están perdiendo su importancia.  ¿Qué será luchar por un premio que valga la pena, que nunca pierde su esplendor, pero que requiera un gran esfuerzo y concentración para obtenerlo?  La biblia habla de tal premio.

En la primera carta de Pablo a sus amigos en Corinto, capítulo 9 y versículo 25, dice, “Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre.” Todos necesitamos disciplina, autocontrol.

Algunos de nosotros necesitamos autocontrol sobre nuestras lenguas; otros  sobre sus temperamentos, o sobre su apetito, o sobre nuestro tiempo o hábitos de estudio o algo más.

¿Por qué el autocontrol es tan importante?  Nos guarda de vivir nuestras vidas fuera de control y de perder el enfoque de los asuntos más importantes de la vida.  Sin autocontrol, nuestras vidas se parecerían a un carro que patina por la calle sin control.  Inminentemente vendrá un choque horrible.

El escritor habla de competir para obtener un premio.  En la competición de hoy estarás buscando ganar un premio y va a requerir de ti autocontrol para maximizar tus dones y habilidades que te lleven a alcanzar la meta de ganar la competencia.

Ora por el fruto del autocontrol para que sea evidente en tu vida hoy y para que te aproximes al campo de competición con una gran confianza.  Compite de tal manera que te lleve a ganar premios, perecederos y eternos.


El plan de lectura:
Mateo 10:21-42
Hechos 15:22-41
Salmo 24
P A Z
Juan 14:27


¿De dónde proviene la paz en tu vida?  ¿La encuentras en fines de semana tranquilos junto a tu familia?  Tal vez la obtienes de la música o de los buenos libros que lees. 

¿Pudiera ser que hay una fuente de tranquilidad que es interna en lugar de estar basada en las circunstancias?

Jesús habla de esa fuente de paz en Juan capítulo 14 y verso 27.  Dice así,
“La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni se acobarden.”


Jesús estaba a punto de dejar a sus discípulos y caminar directamente hacia su muerte.  ¡Todo el mundo alrededor de él estaba muerto de miedo!  Necesitaban a alguien que les diera paz.  Jesús se levanta y les da una seguridad extraordinaria.


En cambio el mundo da paz de manera débil.  El mundo da paz externamente...fácilmente se desvanece.  El mundo da paz temporalmente... constantemente necesitando ser refrescada.  El mundo da una paz condicional, la cual viene atada con hilos…. al final te encuentras con un anzuelo.


La paz de Dios calma nuestros miedos y borra nuestras ansiedades.  Da esa paz como la que Jesús demostró en su último día en su vida terrenal.  Él estaba tranquilo y sin miedo.  Su paz es interna y no se gastará con el tiempo.


Juega hoy con la sensación de paz gobernando tu vida.  Juega como Jesús; tranquilo y sin miedo.  Que la paz del Señor esté en ti en esta competencia.


El plan de lectura:
Salmo 13
Génesis 32-33
E V I D E N C I A
Hechos 11:23


El premio llega a los entrenadores cuando ellos ven la evidencia de que su equipo entiende y asimila sus indicaciones.  Cuando ellos ven que el equipo comprende y hace lo que ellos desean, entonces es que se aplica la expresión “mejor, imposible”.  Seguramente estarán entusiasmados, felices, emocionados y renovados en su compromiso con su equipo.  La escritura de hoy nos muestra un ejemplo de esta dinámica.


En el libro de Hechos capítulo 11, versículo 23, leemos “Cuando él llegó y vio las evidencias de la gracia de Dios, se alegró y animó a todos a hacerse el firme propósito de permanecer fieles al Señor”.  Pablo estaba contentísimo de ver que estas personas estaban haciéndolo tan bien y las animó a amar el Señor con firmeza, con todo su corazón.


El apóstol Pablo y tus entrenadores saben que hacer las cosas con todo nuestro corazón es la clave para el éxito.  Pablo vio la evidencia de que sus metas para ellos estaban siendo alcanzadas por lo que se emocionó.  Tus entrenadores ven tal evidencia en ti, que te animan a que des todo tu corazón para alcanzar estos objetivos.  Esta es la mejor recompensa para un entrenador.


Me gustaría unirme a Pablo y a tu equipo de entrenadores para animarte a que des lo mejor de ti hoy.  Compite sin reservas.  Busca la victoria con todo tu corazón.  Date 100% a tu equipo, tus entrenadores y para buscar lo mejor de Dios.


El plan de lectura:
Mateo 5:13-20
Hechos 7:39-60
30 de enero
V A L O R
Josue 1:6-7


¿Cuándo es que tu deporte demanda valentía de ti?  ¿No es cuando te enfrentas a una competición de un nivel superior? ¿El jugar con lesiones requiere valor? ¿Es la valentía un factor para sobreponerse a la fatiga?  ¿Qué rol es el que juega el valor para vencer la adversidad?  La escritura de hoy vincula la fuerza y el valor en una combinación poderosa.


En el libro histórico de Josué en el primer capítulo, versículos 6 y 7 leemos, “Sé fuerte y valiente, porque tú harás que este pueblo herede la tierra que les prometí a sus antepasados.  Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito dondequiera que vayas.”


Josué acaba de tomar el liderazgo de su pueblo después que Moisés había muerto y esto fue lo que Dios le dijo en el momento en que asumió su rol más intimidante de su vida.  Dos veces Dios le dijo que fuera fuerte y valiente.  La segunda vez Él le dijo que fuera muy valiente.  El valor sería obviamente la cualidad más importante en el liderazgo de Josué.


¿Cuáles son las situaciones en la competición de hoy que requieren de ti que seas fuerte y valiente?  Probablemente tú ya pensaste en algunas cuando empezamos a hablar del asunto.  Algunos podrían ser tan temibles para ti como lo fue para Josué sustituir a Moisés.   La palabra del Señor para ti es la misma que se le dio a Josué, hace miles de años.  Él diría, “Sé fuerte y muy valiente.” Camina valientemente en la competencia de hoy con fuerza y confianza.  Enfrenta a tu contrincante con gran valor y determinación a ganar.


El plan de lectura:
Salmos 9
Génesis 25-26
C O M P E T I C I Ó N
I Corintios 9:24


La competición es una cosa muy buena ya que induce a las personas a buscar grandeza y a vivir más allá de la mediocridad.  La Biblia está llena de ejemplos en los cuales la vida de fe es comparada a una competición atlética.  Uno de éstos se presenta a continuación.


En la primera carta a los Corintios, capítulo 9 y verso 24 dice, “¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan.” ¡Como me gusta! Está dicho con tanta sencillez, “Corran, pues, de tal modo que lo obtengan.”


Tus entrenadores ya te han dado los lineamientos de cómo ganar el premio de hoy.  Ahora, tu parte es seguir su dirección y competir al máximo de tu habilidad.   Invierte todo lo que tengas y todo que eres en pos de la meta de tu equipo.


Mientras compites hoy, ¡hazlo de tal manera que ganen!  Esfuérzate a darle honra al Señor en todo que hagas.


El plan de lectura:
Mateo 4:1-11
Hechos 5:1-16
H A B L A R   D E  M Á S
Proverbios 10:19


Las frases provocadoras en el terreno de la competición se han vuelto cada vez más comunes en los últimos años.  ¿Cómo debemos los crisitianos enfocar esta situación?  Las escrituras están llenas de palabras sabias relacionadas con nuestro hablar.  Uno de ellos se presenta a continuación.


En Proverbios capítulo 10, verso 19 dice, “El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.”

Mientras más hablamos, más aumentamos la posibilidad de hablar tonterías.  Probablemente tú conoces a alguien que habla demasiado y con ello provoca daños para él y para otros.  Esto es lo a lo que se refiere el proverbista cuando dice en otra versión “que no falta el pecado” o “mucho yerra”.  Inclusive los mejores de nosotros pecaremos con nuestra lengua si hablamos demasiado.



Contrariamente, cuando permanecemos en silencio en ciertas discusiones, mostramos una sabiduría fuera delo común.  Alguna gente habla cuando no hay nada que decir.  Haríamos bien si hablamos solamente cuando sea apropiado y cuando nuestros comentarios traigan bienestar a la situación “El que es sabio refrena su lengua”. 


Mientras oras hoy, pídele al Señor que guarde tu boca.  Pídele que te ayude a controlar lo que dices, cuando hablar y dónde hablar.


El plan de lectura:
Salmo 4
Génesis 12-14
E L   A I S L A M I E N T O
  Marcos 1:12-1 


¿Alguna vez te has sentido aislado, separado, desolado?  Aunque estés rodeado de gente, pudieras estar solo.  Jesús conocía esa sensación y podemos obtener valor y consuelo de su experiencia.



En el Evangelio de Marcos, capítulo 1, versículos 12 y 13 leemos de este evento, “En seguida el Espíritu lo impulsó a ir al desierto, y allí fue tentado por Satanás durante cuarenta días. Estaba entre las fieras, y los ángeles le servían.”


Ahora, estoy seguro que ninguno de nosotros ha sido enviado alguna a vez a un desierto para que personalmente seamos zarandeados por Satanás; pero estoy seguro que todos hemos conocido la soledad.  Fíjate quiénes cuidaron a Jesús en su soledad, el texto dice que los animales salvajes estuvieron con él y que los ángeles le servían.


¿Quién está contigo en tus días solitarios?  Probablemente, tus compañeros.  ¿Quiénes te atienden cuando estás en tus momentos más bajos?  Probablemente tus amigos y familiares.  La soledad viene a todos; el punto es cómo lidiamos con ella.


Mientras te preparas para la competencia de hoy, apóyate en tus compañeros y equipo de entrenadores de la misma manera en que Jesús pudo haber dependido de esos ángeles que le servían.  Aun en los momentos más solitarios de esta temporada, busca consuelo y compañerismo de tus amigos y familia así como buscarías un oasis en un desierto.  Hoy compite fuertemente.



El plan de lectura:
Mateo 1:18-25
Hechos 2:1-21
C O R R E C C I O N
Proverbios 10:17

A nadie le gusta ser corregido por su entrenador o compañeros.  Todo el mundo tiende a pensar que su desempeño es al máximo en cada competencia.  El problema es, que la mayoría de nosotros nunca llegamos a ese nivel y por lo tanto necesitamos corrección.


En Proverbios capítulo 10, en el versículo 17 dice, El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.



Probablemente todos hemos tenido compañeros de equipo quienes hicieron caso omiso a los consejos del entrenador.  Cuando el entrenador hablaba, ellos expresaban su acuerdo con él, sin embargo en la práctica volvían a hacer lo de siempre.  La escritura señala que al hacer esto no sólo se dañan a ellos mismos, sino a todo el equipo.

La promesa de este pasaje es que si escuchamos atentamente a la disciplina o a la corrección, mostraremos a otros el camino de la vida.  Cuando hacemos las correcciones dadas por nuestros entrenadores, padres, pastores, amigos o compañeros, proveemos un ejemplo rico de humildad y gracia a los que nos rodean.

Mientras oras hoy, pídele al Señor que te dé la gracia para atender la disciplina que te permita mostrarles a todos el camino a una vida rica, plena y abundante en Cristo Jesús.

El plan de lectura:
Mateo 10:1-20
Hechos 15:1-21
Salmo 23
Génesis 50
H U I R   Y   P E R S E G U I R
2 Timoteo 2:22


¿Puedes recordar un instante cuando un gran jugador fue descalificado de la competición debido a decisiones equivocadas tomadas fuera del campo?  Yo puedo pensar en docenas de casos.  ¿Qué supones que motivaron sus corazones para tomar decisiones tan erróneas?  Muchas veces es simplemente los deseos fuertes, destructivos de la juventud.  La escritura de hoy nos advierte sobre tales deseos.





En la segunda carta de Pablo a su amigo Timoteo, en el capítulo 2, versículo 22 leemos, “Huye de las malas pasiones de juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio.”



No es necesario que dé un listado de los deseos de la juventud, probablemente tú ya tienes algunos en mente.  El punto es huir de ellos.  No sólo te quedes pasivamente junto a éstos, ésta es la manera más fácil de ser aplastado por tales cosas.


Más allá, hemos sido llamados a perseguir cuatro principios para vivir pura y sabiamente.  Permite que tu corazón puro persiga la justicia – haciendo lo que es correcto.  Persigue la fe –  confiando en Dios, tus entrenadores, tu equipo y tus amigos.  Persigue el amor –  buscando lo mejor para los demás, aunque tengas que pagar un precio alto.  Persigue la paz – trabajando para mantener tus relaciones abiertas y honestas.

Mientras te preparas para la competición de hoy, huye de los malos deseos que afectarán tu habilidad para competir bien y contribuir a la vida de tu equipo.  Busca las mejores cosas de la vida con un corazón puro.


El plan de lectura:
Mateo 9:27-38
Hechos 14
Salmos 22:12-31
Génesis 49