R E C L U T A M I E N T O
Mateo 4:19


¿Quién es el mejor reclutador que has visto?  ¿Qué lo hizo especial?  ¿Qué tan bueno sería Jesús para reclutar?

En el evangelio de Mateo en el capítulo 4 y versículo 19 él escribe, “Vengan, síganme —les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres.”  Fue un buen reclutador, ¿verdad?  Estos hombres dejaron inmediatamente sus empresas familiares y siguieron a Jesús hacia una vida nueva.


Estos hombres corrieron un tremendo riesgo por seguir algo que era importante para ellos.  Cada uno de ustedes ha hecho lo mismo.  Dejaron atrás a sus familias, amigos a cientos de kilómetros de distancia, para algunos de ustedes,  en pos de un título y una carrera atlética.  Ustedes son dignos de ser elogiados por tener las agallas de tomar riesgos así en la vida.

¿Qué pudo haberlos tocado tan intensamente para que dejaran sus vidas y decidieran seguirlo al instante?  Ciertamente sabían que Cristo era más que sólo un hombre, él era más que cualquier maestro o dirigente religioso.  Que todos nosotros seamos tocados tan profundamente, que estemos dispuestos a seguirle con pasión, arriesgándolo todo para buscar la vida verdadera.

En la competición de hoy, fielmente sigan al liderazgo de su equipo.  Ellos los han llamado a ustedes, ahora síganlos.   Asegúrense de responder al llamado del Señor cuando Él los llame.


El plan de lectura:
Mateo 25:1-13
Romanos 8:1-17
Salmo 59
E S C O G I D O S
Marcos 3:13


¿Cómo llegaste a ser un miembro de este equipo?  ¿Tan sólo te apareciste y voluntariamente te ofreciste para jugar o fuiste escogido?  Ciertamente, la mayoría de ustedes fueron reclutados por el equipo de entrenadores y te dieron una invitación personal para unirte al equipo.  Cuando llega el día del juego, todos los que compiten son seleccionados para que hagan una función específica en el equipo.  De igual forma, esto pasó con aquéllos que caminaron con Jesús.

En el libro de Marcos, capítulo 3, versículos 13 leemos, “Subió Jesús a una montaña y llamó a los que quiso, los cuales se reunieron con él.”  Aunque estuvo rodeado por multitudes y seguramente cientos de ellos se ofrecían como voluntarios, Jesús escogió concienzudamente a las personas con quien él se iba a comprometer.

Hay miles de personas que compiten en tu deporte en niveles inferiores, ¿por qué no están todas ellas aquí hoy?  Es simple, ellas no fueron escogidas.  Puesto que tú sí fuiste escogido, tienes el privilegio de referirte a tu deporte como un llamado de vida.  Tal llamado viene con ciertos privilegios y responsabilidades que esas otras personas ni siquiera se imaginan.



Algunos de estos privilegios  pueden ser ejecutados en la competición de hoy.  Compite con gran gozo en la medida que te das cuenta del gran privilegio que tienes en tu posición.  Las responsabilidades de tu llamado son para tus compañeros, entrenadores y familia.  Represéntalos bien mientrs compites honorablemente el día de hoy.


Plan de Lectura:
Mateo 24:36-51
Romanos 7:13-25
Números 26-27
O B E D I E N C I A
Efesios 6:6


Aquí está un chequeo del corazón -- ¿Haces siempre lo que complace a tus entrenadores o sólo cuando te están vigilando?  ¿Haces lo correcto sólo para ganar su favor o porque es justo?  Las escrituras de hoy siguen con esta prueba.

En capitulo 6 y versículo 6 del libro de Efesios leemos, “No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios.”  Pablo es más bien bastante directo con esta gente acerca de su ética laboral.

A menudo yo observo a los equipos durante sus entrenamientos y mientras se calientan antes de las competencias.  Siempre veo a los jugadores que hacen un gran esfuerzo cuando los está viendo el entrenador, sin embargo, tan pronto él los pierde de vista, los jugadores inmediatamente empiezan a hacer trampas en sus ejercicios.  Sus corazones no están totalmente con sus entrenadores ni con sus compañeros.  Fracasan la prueba del corazón.

Mi desafío para ti es poner el mismo esfuerzo cuando nadie te vigila o cuando el entrenador esté al lado tuyo.  Esto se llama integridad.  Un corazón íntegro te va a dirigir a hacer lo correcto y lo que es justo independientemente si alguien te mira o no.

Mientras te preparas para competir hoy, da un esfuerzo de todo corazón  en pos de una gran victoria para el equipo.  Cuando compites con integridad, no malgastas tiempo preocupándote si alguien te está mirando.


El plan de lectura:
Mateo 24:15-35
Salmos 57
Números 23-25
D E S E O
Salmos 37:3-4


¿Qué parte de tu deporte es lo que más disfrutas?  ¿Cuáles situaciones o escenarios te provocan una sonrisa radiante?  Tal vez sea el momento cuando te paras en una cancha o en una pista para el calentamiento.  Tal vez sea en los primeros minutos de la competencia.  O quizás sea el ver el rostro de tu contrincante cuando él sabe que le vas a ganar.  Muchas veces estas cosas son placenteras para los deportistas.

El rey David escribe de las cosas agradables en el Salmo 37, versos 3 y 4 cuando dice, “Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y manténgase fiel.  Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón.”

David, quien había sido anteriormente un pastor, sabía que habitar en una tierra y disfrutar pastos seguros era un gran deleite.  La seguridad le daría una sonrisa radiante y un corazón contento.

Nosotros, de igual forma, podemos experimentar días deleitosos cuando seguimos la instrucción de David.  La clave parece ser que confiemos en Dios y sigamos sus caminos.  En la medida que pongamos nuestra fe en Él y sigamos sus caminos, encontraremos plenitud y seguridad en nuestro deporte y entre nuestros compañeros.  Mientras nos deleitemos en el amor de Dios, veremos la realización de los deseos de nuestros corazones.

Compite hoy en la libertad y la seguridad que cubren a los que confían y se deleitan en Dios. 


El plan de lectura:
Romanos 6:15-23
Salmos 56
L L A M A D O
1 Teesalocenses 5:24


¿Has tenido alguna vez la sensación de que Dios te estaba llamando para  hacer algo?  ¿Te parece a veces la tarea demasiado grande o tus recursos muy limitados?  ¿Te sientes abrumado por el llamado de Dios y te preguntas si realmente lo habrás escuchado?  Las escrituras nos hablan directamente a nuestros temores y dudas relacionados al llamado de Dios.

En la primera carta de Pablo a sus amigos en Tesalónica, en capitulo 5 y versículo 24 dice, “El que los llama es fiel, y así lo hará.”

¡Qué maravillosa promesa para aquéllos que escuchan el llamado de Dios.  No depende de las habilidades del que escucha el llamado, la seguridad depende del que hace el llamado, nuestro Señor.  ¡Él es el Fiel! Quien ciertamente hará lo que prometió.  ¡Qué palabra más alentadora!  Además, dice que no se limitará a observar mientras yo lo hago; ¡Él lo hará!

Este poderoso versículo me hace poner toda mi confianza en el Señor a través de todo este extraordinario proceso que es el perseguir su voluntad.  Él es el que llama y quien lleva a cabo su voluntad.  Mi parte es contestar a su llamado y  disponer mi vida para servirle.

En el tiempo de oración de hoy, pídele al Señor que haga claro su llamado en tu vida.  Comprométele a Dios tu vida, confiando en su poder que te ayuda a escuchar y a realizar de su voluntad.



El plan de lectura:
Mateo 23:25-39
Romanos 6:1-14
Números 18-20
C O M P L A C I E N D O   A    D I O S
Mateo 3:16-17


Unos atletas juegan para complacer a sus padres, otros para complacer a un novio o a una novia.  Unos juegan para complacer al Señor.  ¿Pero qué es lo que realmente complace al Señor?  Pero más que todo, ¿Cómo podemos complacerlo a Él?

En el evangelio de Mateo, en el capítulo 3 y versículos 16 y 17 dice, “Tan pronto como Jesús fue bautizado, subió del agua. En ese momento se abrió el cielo, y él vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma y posarse sobre él. Y una voz del cielo decía: ‘Éste es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él.’” 

¡Que día tan grandioso debió haber sido ese!  Jamás he visto algo así en mis días de competición.  ¿Qué habrá logrado Jesús ese día que mereció un despliegue tan poderoso de afecto por parte del Señor?  ¡Nada!  No hizo nada más que ser bautizado por Juan.

Hasta este punto Jesús no tenía seguidores, no había hecho milagros, no había curado a nadie  y no había tenido grandes logros.  Así que, ¿Por qué diría el Señor que estaba muy complacido con Jesús?  Es simple, Él dice que Jesús es su Hijo amado y que está muy complacido con Él. 

Es igual con nosotros.  Por nuestra relación con Cristo, es que también el Señor se complace con nosotros.  No es por nuestros logros, ni a pesar de nuestros fracasos.  Si tienes una relación con el Señor, tú también eres su hijo amado y Él está muy complacido contigo.

 En tus oraciones antes de la competición, agradécele al Dios por el privilegio maravilloso que tienes de ser su hijo.  Agradécele por la gran seguridad que tienes por tu relación con Él.  Compite hoy sabiendo que Él está muy complacido contigo.


El plan de lectura:
Mateo 23:13-24
Salmos 54
Números 15-17
E S P E R A N Z A
Proverbios 13:12


¿Cuáles metas te has propuesto y que todavía no has logrado?  ¿Por qué cosas has esperado y te has desilusionado?  ¿Cómo te afectaron estos tiempos?  La Biblia habla de tales tiempos.

En el libro de Proverbios, capítulo 13 y versículo 12 dice, “La esperanza frustrada aflige al corazón; el deseo cumplido es un árbol de vida.”  

 Cuando un sueño no se realiza, cuando una meta no es alcanzada, cuando una esperanza es frustrada, el corazón es afligido.  Nos duele cuando hemos tenido a nuestro alcance ese sueño deseado y éste se nos escabulle.  Esta escritura nos sirve de recuerdo por todo ese camino hacia la meta.  Esta es una señal de camino que te ayuda a trabajar arduamente y a que des lo mejor de ti, porque el fracaso es un trago amargo.  

 La maravillosa promesa aquí es que el cumplimiento de nuestros deseos es como un árbol de vida.  ¿Te puedes imaginar un árbol cuyo fruto sea la vida misma?  Mejor que una naranja o una manzana, lo mejor de la vida cuelga en sus ramas.  Este versículo dice que esto es lo que encontramos cuando tenemos nuestros deseos cumplidos.

 Ora con compromiso hoy.  Dale al Señor lo todo que tienes hoy para que las metas sean alcanzadas, los sueños realizados y tu esperanza cumplida.


El plan de lectura:
Romanos 5:1-11
Salmos 53
Números 12-14
F U E R Z A   Y   P O D E R
Efesios 3:16


¿Quién ha sido el jugador más poderoso,  más fuerte con quien has jugado o con quien te has enfrentado?  ¿Cuál crees que era la fuente de ese poder y fuerza?  ¿Si  pudieras acceder a una fuente mayor e ilimitada, quisieras tal poder y fuerza?  Esta clase de fuente se encuentra en las escritura de hoy.

En su carta a la iglesia de Éfeso, capitulo 3 y verso 16, Pablo escribe, “Le pido que, por medio del Espíritu y con el poder que procede de sus gloriosas riquezas, los fortalezca a ustedes en lo íntimo de su ser.”  Pablo oró por los efesios y por nosotros hoy en día, para que Dios nos diera la fuerza y el poder, para que Cristo llene nuestros corazones por fe.

La fuerza y el poder de los grandes competidores vienen de adentro.  Su verdadera fuerza no se encuentra ni en sus músculos ni en su capacidad mental.  La fuerza y  el poder están en sus corazones, de donde son proyectados hacia fuera.

Dios es gloriosamente rico tanto en fuerza como en poder, así que debemos esperar que Él nos dé abundantemente.  Si Cristo habita en nuestros corazones por medio de la fe, recibiremos su fuerza y poder.

Mientras compites hoy, hazlo con tu corazón completo. .  Confía que Dios te proveerá la fuerza y el poder para capacitarte a dar tu mayor esfuerzo.


El plan de lectura:
Mateo 22:34-46
Romanos 4
Salmos 52
A L E G R Í A
Salmos 21:1-2


¿Hay algo en el deporte que se compare con la alegría de ganar?  Probablemente nada.  La emoción, alegría, plenitud y satisfacción que se experimentan en una victoria no se encuentran en una derrota.  Esta verdad también fue reconocida por los grandes personajes de la Biblia.

Leemos una descripción de tales victorias en Salmo 21, versículos 1 y 2 donde leemos, “En tu fuerza, Señor, se regocija el rey; ¡cuánto se alegra en tus victorias! Le has concedido lo que su corazón desea; no le has negado lo que sus labios piden.”

 ¿A quién atribuye el autor como la fuente de estas victorias?  ¿A él mismo? ¡De ninguna manera!

 Para el rey y para nosotros, el gran gozo de las victorias llega como un regalo de Dios.  Tanto David,  como nuestro equipo se regocijan en la fuerza que sentimos en el deporte.  Dios nos ha concedido los deseos profundos de nuestros corazones; somos grandemente bendecidos tan sólo por estar aquí.

 Mientras oras por la competición de hoy, confía que el Señor no negará las peticiones de tus labios; y entonces compite en gran gozo y libertad.


El plan de lectura:
Mateo 22:15-33
Romanos 3
Números 7-8
E N E M I G O S   Y   A L I A D O S
Marcos 3:6


¿Has pensado lo irónico que es que dos contrincantes intercambien videos?  Algunos de tus máximos rivales en tu liga o confederación intercambian el mejor video que tienen sobre ti o tu equipo como estrategia para vencerte.  En el mundo del deporte, los enemigos mortales se convierten en aliados momentáneos para derrotar a un contrincante en común.  Hubo por lo menos un ejemplo parecido en la vida de Jesús.

En el evangelio de Marcos, en capitulo 3 y versículo 6, leemos, “Tan pronto como salieron los fariseos, comenzaron a tramar con los herodianos cómo matar a Jesús.”  Los fariseos y los herodianos eran enemigos políticos, pero hallaron un rival común – Jesús de Nazaret. 

En el deporte, hay tiempos en que dos enemigos intercambiarán información sobre otro equipo, contra el cual ambos tendrán que competir con el objeto de vencerlo.  Usualmente, este equipo ocupa una posición más alta en la tabla.  Algunas veces, esta conspiración informativa comprometerá los estándares éticos.

Entonces, ¿Qué haces tú?  Sé quien eres.  Mantén tu integridad y compite justamente, aun cuando tus rivales hagan trampas y conspiren.  Eso es lo que hizo Jesús y es lo que él haría hoy.

Mientras compites hoy, cumple las reglas y da lo mejor de ti.  Estaremos todos orgullosos de ti y todos ellos se lamentarán por su proceder.


El plan de lectura:
Mateo 22:1-14
Salmos 50
Números 5-6
D E S T I N O
Habacuc 2:3


¿Alguna vez has pertenecido a un equipo que parecía estar destinado a ganar?  ¿Qué tan seguro estabas cada vez que una competencia se acercaba?  El profeta Habacuc escribió del destino en las escrituras de hoy.



En capitulo 2 y verso 3 de Habacuc leemos, “Pues la visión se realizará en el tiempo señalado; marcha hacia su cumplimiento, y no dejará de cumplirse.  Aunque parezca tardar, espérala; porque sin falta vendrá.”



A menudo pareciera que nuestros sueños y metas no se van a cumplir para esta temporada.  La decepción empieza a rodear al equipo.  Sin embargo, Habacuc nos anima a no darnos por vencidos tan fácilmente.



Su actitud es irremediablemente positiva y enfocada hacia el porvenir.  Dice que el éxito nos espera.  Deberíamos estar seguros y esperanzados porque ciertamente vendrá y no tardará.



Hoy ésta es mi palabra de ánimo para ti.  Vive con la certeza que hay un destino para ti.  Espera que suceda lo mejor y no lo peor.  Espera que tus compañeros hagan grandes jugadas en vez de esperar que fracasen.  Aun en los peores tiempos, confía en que Dios  ciertamente cumplirá tu maravilloso destino.

 

El plan de lectura:
Romanos 1:18-32
Salmos 49
Números 3-4
A C T I T U D
I Tesalonicenses 5:16-18


Como atletas, estamos sujetos a experimentar días buenos y días malos; a veces se gana y a veces se pierde.  Sin embargo, varias derrotas seguidas pudieran traer tristeza a cualquiera de nosotros.  Así que, ¿Cómo mantenemos una vida alegre?  La Biblia nos da unas buenas repuestas.

En la primera carta de Pablo a sus amigos en Tesalónica, en el capitulo 5 y versos 16 por 18, él escribe, “Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.”
 En estos versos se combinan tres directrices y una razón que nos muestran el camino para una vida de gozo.

1) Alégrate siempre: Más que un mandato, ésta es una palabra de ánimo  que nos asegura que podemos regocijarnos en cada circunstancia en la que nos encontremos.  Decide primeramente alegrarte en tu mente y te aseguro que después tus emociones la seguirán.


2) Ora sin cesar: Si tomaras esta indicación literalmente, nunca dormirías, comerías o estudiarías.  Seguramente lo que significa es que no hay situación alguna para nosotros en donde la oración no sea poderosa o adecuada.


3) Den gracias en toda situación: No por todo, sino en todo.  En cada situación den gracias a Dios y cultivarán una actitud alegre y agradecida que se sobrepondrá a cualquier circunstancia. 


¿Por qué seguir estas indicaciones?  Esta es la voluntad de Dios en Cristo para ti.  Mientras te preparas para la competencia de hoy, haz estas tres cosas: 1) Alégrate!  2) Ora.  3) Da gracias.  ¡Hazlo! Y estarás realizando la voluntad de Dios para tu vida hoy.


El plan de lectura:
Mateo 21:23-32
Romanos 1:1-17
Números 1-2
C E L E B R I D A D
Marcos 1:45



¿El éxito en lo deportivo y su resultante popularidad te han llevado alguna vez a la pérdida de tu privacidad?  Muchos deportistas que tiene grandes logros se convierten en celebridades y por lo tanto pierden la capacidad de desplazarse libremente en la sociedad.  Tú pudieras estar pensando, “Me gustaría tener ese problema.”  Podemos observar que esto le pasó a Jesús mientras leemos el evangelio de Marcos.




En el capítulo 1, versículo 45 leemos, “Pero él salió y comenzó a hablar sin reserva, divulgando lo sucedido. Como resultado, Jesús ya no podía entrar en ningún pueblo abiertamente, sino que se quedaba afuera, en lugares solitarios. Aun así, gente de todas partes seguía acudiendo a él.”


Jesús acababa de hacer cosas aparentemente imposibles en un pueblo y el hombre a quien le había sucedido el milagro, empezó a divulgar lo sucedido.  Jesús le había pedido que se quedara callado, pero la emoción del hombre no podía ser contenida.  Todo esto resultó en un nivel de celebridad para Jesús que empezó a afectar su vida ya que no podía ir a ningún lado sin que la gente se aglomerara alrededor de Él.


Aunque esto te pasara en esta temporada a ti y a tus compañeros y se convirtieran en personas famosas, manténganse conectados a sus entrenadores y amigos.  Tus compañeros de equipo son el sistema ideal de apoyo.  La práctica y la competición pueden ser su escape de la presión del público.  La gente a quien tú quieres en tu vida todavía puede encontrarte y tú puedes disfrutar de lugares más privados para un retiro, como Jesús lo hizo.


Compitamos hoy en una manera tremenda y démosles a todos una razón para tratarnos como celebridades.


El plan de lectura:
Mateo 14:1-21
Hechos 20:13-38
Mateo 17:1-13
Salmo 41
I L U M I N A C I Ó N
Efesios 1:18


¿Te ha pasado que ha habido oportunidades para anotar o para ejecutar un gran juego pero que no las notaste?  La oportunidad estuvo allí, pero de alguna manera, tú no pudiste verla.  ¿Te ha pasado otras veces que pareciera que alguien alumbra con una gran linterna y todo el juego se hace más lento sólo para ti?  La escritura de hoy alumbrará nuestros corazones a un gran tesoro.

En el libro de Efesios, en el capítulo 1, versículo 18 dice, “Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos”. ¿Qué tan bien ven los ojos de tu corazón?

Pablo ora que los corazones de esta gente pudieran ser iluminados hacia tres cosas, la esperanza, una herencia y poder.  La esperanza es confianza en el futuro.  Una herencia es la provisión de alguien que nos ama.  Poder es la habilidad para hacer lo que es correcto.

Esta misma oración es aplicable para nosotros en el mundo del deporte.  Oro para que los ojos de nuestros corazones sean iluminados para conocer la esperanza que tenemos, en esta vida y en la venidera.  Oro para que sus corazones sean iluminados para conocer la herencia que es de ustedes; y que está presente en la maravillosa oportunidad de competir y de tener un equipo y entrenadores.  De igual forma oro que sus corazones sean iluminados al poder que es de ustedes para tomar decisiones que honren a su familia, su equipo y su Dios.

Mientras te preparas para competir, repite esta oración para que tengas esta iluminación y después mira su cumplimiento en este mismo día.

El plan de lectura:
Salmo 27
Éxodo 13-15
C O N F I A N Z A
Salmo 20:7


¿Sobre qué se vanaglorian tus oponentes o tus compañeros de equipo? ¿Presumen sobre su tamaño y fuerza?  Tal vez hablan en voz alta sobre sus habilidades, técnica o conocimiento.  ¿Habrá alguien que conozcas que presuma en el poder de su Dios?

Esto es exactamente lo que escuchamos de David en el Salmo 20, versículo 7, “Éstos confían en sus carros de guerra, aquéllos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del SEÑOR nuestro Dios.”

El poder de Dios es más grande que una división entera de carros de guerra.  Su fuerza es más poderosa que la de mil caballos.  Para David, el guerrero, el nombre de Dios es mejor que todo el armamento militar del planeta.

Cuando tu contrincante se jacta de su velocidad, Dios es más rápido.  Cuando tu compañero presume de su fuerza cuando levanta pesas, recuerda que Dios es más poderoso.  Cuando los medios de comunicación te adulan por tus recientes victorias, piensa sobre la eterna sabiduría de Dios.

En la competición de hoy, si tienes que gloriarte de algo, gloríate en la persona que no cambia y que es inamovible – Dios Todopoderoso.


El plan de leer:
Mateo 11:1-19
Hechos 16:16-40
S O L E D A D
 Marcos 1:35-37


¿Qué haces para aquietar tu mente y tener alguna perspectiva  sobre tu vida?  ¿Dónde vas para relajarte, reflexionar y meditar?  ¿Cómo te mantienes firme con los pies sobre la tierra cuando todo el mundo te adula?  Leeremos hoy acerca de cómo Jesús lo logró.

Marcos escribe esto sobre la vida de Jesús en el capítulo 1, versículo 35 al 37, “Muy de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, Jesús se levantó, salió de la casa y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar.  Simón y sus compañeros salieron a buscarlo.  Por fin lo encontraron y le dijeron:    —Todo el mundo te busca.”

Jesús tenía una cualidad única en su vida que a muchos de nosotros nos hace falta.  Él valoraba la soledad sobre la popularidad.  Él mantenía la claridad del pensamiento sobre quién era, sus valores y su propósito de vida en momentos tranquilos de reflexión; lejos de la muchedumbre aduladora.  Él conocía que es muy fácil ser condescendiente con una multitud que te dice lo grandioso que eres.  Él estaba más interesado en agradar a su Padre Celestial.

Cada uno de nosotros podemos tener un compromiso similar con nuestro equipo.  Estemos más pendientes y comprometidos con nuestro equipo y entrenadores que con los hinchas y cronistas deportivos.  Recordemos el valor de aquéllos que nos conocen en la privacidad y de su entrega a nosotros.  Valoremos más estas personas que aquéllos que sólo nos conocen por lo que ven públicamente y en el día del partido.  Compite poderosamente hoy y honra a aquellos que están comprometidos contigo.


El plan de lectura:
Mateo 21:12-22
Hechos 28:17-31
Salmos 47
Levítico 26-27
O R G U L L O
Proverbios 13:10

¿Tienes algún compañero de equipo a quien tú llamarías arrogante, jactancioso u orgulloso?  ¿Pudiera ser que otros te describen a ti de esta manera?  ¿Cómo debemos mirarnos a nosotros mismos con respecto a los demás jugadores de tu equipo?  La Santa Escritura tiene un consejo al respeto.

En el libro de Proverbios, en el capítulo 13, versículo 10 está escrito, “El orgullo sólo genera contiendas, pero la sabiduría está con quienes oyen consejos.”

El orgullo por nuestras habilidades, inteligencia, apariencia o cualquier cosa que nos lleve a jactarnos, parece que tiene el mismo resultado… contienda.  Esta jactancia, orgullo solamente sirven para dividir nuestro equipo y para dañar nuestras relaciones con nuestros compañeros y entrenadores.  Esto es diferente a la confianza ya que el orgullo atrae la atención a uno mismo y pone a los demás en un nivel inferior.

La sabiduría nos llama a no creernos superiores a los demás, pero a recibir el consejo sabio de nuestros amigos, familia, entrenadores y compañeros.  De igual forma, debemos tener un equipo unificado y disfrutar el éxito como grupo, por lo que debemos deponer nuestro orgullo individual y trabajar juntamente con nuestros compañeros.

En tu tiempo de oración, pídele al Señor que exponga tus áreas de orgullo.  Pídele que las transforme y que te haga una persona de humildad y sabiduría.

El plan de lectura:
Mateo 21:1-11
Hechos 28:1-16
Salmos 46
Levítico 24-25
P L A N   D E   J U E G O
Habacuc 2:2

¿Qué tan claro esquematizan el plan de juego tus entrenadores? ¿Qué tan bien estudias e implementas dicho plan? La claridad en la comunicación de cada parte nos permitirá competir a un mayor nivel.

El profeta Habacuc habla de una comunicación clara en el segundo capítulo, versículo 2, “Escribe la visión, y haz que resalte claramente en las tablillas, para que pueda leerse de corrido.”


El Señor le dijo al profeta que su comunicación debería ser tan sencilla que pudiera ser escrita en carteles grandes que pudieran ser llevados por un hombre que corre y aquéllos que lo vieran, entenderían el mensaje fácilmente.


Tu temporada deportiva se mueve rápidamente como una carrera.  Hay mucha información que te llega cada día.  Por eso en cada competición, el plan de juego debe ser expresado de una manera tan simple, que todos puedan entenderla perfectamente para que tengan un enfoque claro y lo lleven a cabo en su totalidad.


Mientras compites hoy, concéntrate fuertemente en el plan de juego.  Explícalo y ejecútalo a la perfección para tener un éxito grandioso.


El plan de lectura:
Mateo 20:17-34
Hechos 27:27-44
Salmos 45
Levítico 21-23
A N S I E D A D
1 Pedro 5:7


¿Alguna vez has llegado a una competición lleno de preocupación y de aprehensión porque no sabías si ibas a tener éxito?  ¿Alguna vez has tenido un oponente que parecía invencible y te preguntaste, “¿A quién le puede importar mis sentimientos?”  La Biblia habla de alguien que conoce tus preocupaciones muy bien y que está haciendo algo al respecto. 

En la primera carta a sus amigos, en el capítulo 5 y versículo 7, él dice, “Echad toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”  Durante la primera mitad de la temporada, todos tenemos ansiedad acerca de difererentes asuntos ¿Quién jugará?, ¿Cuántos minutos iré a jugar?, ¿Seré capaz de anotar bien?, ¿Podré marcar bien al contrincante? Y demás.

La parte emocinante de este versículo es la promesa de que podemos tomar toda esa ansiedad y echarla sobre el Señor.  Podemos llevar todas las preocupaciones de la vida a Él y descansar en certeza de su cuidado real y activo de nosotros.

Hoy, mientras te preparas para jugar, toma un momento para orar y echar todas tus inquietudes, ansiedades, preocupaciones y dudas sobre el Señor.  A Él no sólo le importas tú, sino que está más que dispuesto a actuar en favor tuyo.  Permite que la seguridad de su cuidado y provisión para ti te lleve a jugar con una gran confianza y poder.


El plan de lectura:
Mateo 20:1-16
Hechos 27:1-26
Salmos 44
Levítico 18-20
A T E N C I Ó N   P U B L I C A
Marcos 1:27-28


¿Cuántos artículos de periódicos han coleccionado tus padres sobre tu carrera atlética?  Me imagino que cada uno de ustedes tiene álbumes llenos con fotos y artículos escritos sobre sus logros en el deporte.  ¿Alguna vez te has preguntado sobre la atención que has recibido por jugar?  Jesús tuvo una experiencia similar en su vida, hace siglos cuando no había periódicos. 

Marcos escribe acerca de este incidente en el capítulo 1, versículos 27 y 28, “Todos se quedaron tan asustados que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva, pues lo hace con autoridad! Les da órdenes incluso a los espíritus malignos, y le obedecen.»28 Como resultado, su fama se extendió rápidamente por toda la región de Galilea.”

Jesús había hechos cosas maravillosas recientemente y las noticias se había regado como pólvora.  Había un gran rumor por toda la región acerca de este hombre y de las obras asombrosas que realizaba.

Después de un día grandioso de competición, es agradable estar en el periódico al día siguiente, el ver tu rostro en la televisión y que tu nombre sea tema de conversación en los restaurantes de la ciudad.  Tal como tú, Jesús conocía esta sensación de regocijo.

Mientras compites hoy, enfoca tu mente y prepara tu cuerpo para que le des a las personas algo de que hablar.  Da tu mejor esfuerzo en el campo deportivo y ¡quien sabe si seas la noticia de la ciudad!

El plan de lectura:
Mateo 19:16-30
Hechos 26:19-32
Salmos 43
Levítico 16-17