La Ayuda De Dios

L a   a y u d a   d e   D i o s

Hechos 26:22

¿Alguna vez has sentido que Dios te ayudaba mientras competías?  ¿Te acuerdas haberte curado de una herida más rápido de lo normal?  ¿Obtuviste ayuda de Dios?  ¿Le dijiste a alguien de Él?


En el libro de Hechos en el capítulo 26 y verso 22, el apóstol Pablo le dice a Festo el gobernador, “Pero Dios me ha ayudado hasta hoy, y así me mantengo firme, testificando a grandes y pequeños. No he dicho sino lo que los profetas y Moisés ya dijeron que sucedería.”


Aquí está Pablo encadenado ante la gente que lo podría liberar o mandarlo hacia Roma y a la muerte.  ¿De qué habla?  Habla de cómo Dios le ha ayudado y como Jesús es el cumplimiento de todo dicho por los profetas y Moisés.  ¿Ha revolucionado tu vida la relación con Cristo tanto que consume las conversaciones grandes y pequeñas?


Unámonos a Pablo en hablar de los tiempos en los cuales sentimos la ayuda de Dios.  Tiempos en los que nos recuperamos de una lesión, del dolor por la muerte de un amigo, de la esperanza que sentimos en medio de desesperación, de las manifestaciones de su poder cuando te sentías débil.


Mientras oras y te preparas para hoy, pídele al Señor que te ayude.  Él está siempre presente.  Pídele también que te de la oportunidad de hablar de Él a ambos,  grandes y pequeños.  Tu testimonio, al igual que el de Pablo,  le dará honor.

El plan de lectura:
Marcos 6:1-13
1 Corintios 10:1-13
Salmo 84
Jueces 6-7

Refugio

R e f u g I O

Salmo 57:1

¿Dónde y con quién buscas refugio cuando sientes las presiones de la competición?  ¿Buscas a la familia, amigos, o la soledad?  Todos éstos pueden ser buenas fuentes de refugio.  ¿Cuál crees que es el mejor?

Salmo 57 y verso 1 revela el lugar más seguro para refugiarse.  Allí leemos, “Ten compasión de mí, oh Dios; ten compasión de mí, que en ti confío. A la sombra de tus alas me refugiaré, hasta que haya pasado el peligro.”

El escritor del salmo buscó la protección y consuelo de Dios en medio de un gran desastre.  Él suplico la misericordia de Dios y le rogó que le escondiera.

Tal vez nos encontramos en un desastre en muchas formas durante una temporada de deporte.  Podría provenir de alguna lesión o enfermedad.  Quizá sea una mala racha o el cambio de entrenadores.  Igual queda la pregunta, ¿dónde nos refugiaremos cuando el desastre nos golpea o las presiones aumentan?

¿Te puedo desafiar a confiar en el poder inconmensurable y la protección como un lugar seguro de refugio?  Él te cubrirá con su amor y compasión hasta que haya pasado el peligro.

Deja que la misericordia y el amor de Dios te cubren mientras compites hoy.  Confía en que Dios es tu roca de refugio de las tormentas diarias de la vida.

El plan de lectura:
Marcos 5:21-43
1 Corintios 9:13-27
Salmo 83
Jueces 4-5


P r e s i Ó n





 Marcos 6:30-31


¿Cuándo te sientes mayormente presionado en tu vida deportiva?  ¿Durante el día del partido, en los entrenamientos, o cuando te rodean los hinchas y los periodistas?  Jesús y sus seguidores sintieron presiones parecidas y Él sabia como tolerarlas.

Veamos como Él actúa en medio de una  muchedumbre que lo presionaba, en Marcos capítulo 6 y versos 30 y 31, “Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado. Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: —Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco.”

Los apóstoles de Jesús regresaban de un viaje victorioso y le estaban informando a Jesús de sus éxitos.  Estaban cansados, pero bien entusiasmados y se habían juntado un grupo de personas impresionado por sus logros.  Jesús sabía justo qué hacer con respecto a sus seguidores más devotos.
         
En vez de pasar tiempo con la muchedumbre y sus presiones, Él los dirige a un lugar más privado y calmado para que descansen.  Algunos de nosotros tal vez somos tentados a quedarnos indefinidamente después de una importante victoria con la gente, pero quizá sea más prudente irse con unos compañeros y buenos amigos para descansar y relajarnos por un rato.

Compite hoy con gran energía e intensidad.  Busca la excelencia en cada momento de esta competición.   Pero después de que acabe, haz tiempo para descansar y relajarte con amigos o compañeros que te aprecian y que te ayudan a disminuir la presión.  Elige con sabiduría a tus amigos y encuentra lugares tranquilos para descansar, lejos de las preguntas persistentes y tontas y las exigencias frívolas.

El plan de lectura:

Marcos 5:1-20

1 Corintios 9:1-12

Salmo 82

Jueces 1-3

O P O R T U N I D A D

 Juan 12:7-8


¿Te das cuenta que esta competición o cualquier partido podría ser tu última oportunidad de llevar uniforme y competir? Cualquier cosa podría traerte el fin de tu carrera, la graduación o la edad. Jesús nos da algunos consejos para terminar una temporada.

Esta situación se describe en el evangelio de Juan en el capítulo 12 y versos 7 y 8 donde leemos, “—Déjala en paz —respondió Jesús—. Ella ha estado guardando este perfume para el día de mi sepultura. A los pobres siempre los tendrán con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán.”

María había hecho algo muy costoso y muy extravagante para expresar su devoción a Cristo, así que una persona en la sala no reaccionó bien hacia ella, considerándola una insensata y derrochadora.  Su nombre es Judas.  Él no se dio cuenta del significado de este momento como  lo hizo Jesús.

Pudiera ser lo mismo contigo y tu equipo hoy.  Sé consciente de la importancia del momento, del significado del día y aprovecha al máximo de las oportunidades que tienes para expresar tu agradecimiento a los que te ayudan a ti y a tu equipo.

Sé un poco excesivo en dar las gracias a tus entrenadores, a tus compañeros, y aquéllos que están más comprometidos al equipo.  Al hacerlo, serás como María, sabiendo que no siempre podrás disponer de un momento así.  Que te vaya bien el día de la competición.


El plan de lectura:

Marcos 4:21-41

Salmo 81

Josue 24

C O N F I A N Z A
II Corintios 7:16


¿A quiénes conoces hace mucho tiempo que se hayan ganado una confianza inquebrantable?   ¿Qué supones que pasa en la mente de John Stockton (famoso jugador del NBA) cada vez que le pasaba la pelota a su compañero de los Utah Jazz en medio de un bloqueo y continuación? ¡Confianza absoluta!  ¿Tienes esa clase de confianza en tus compañeros?  ¿Por qué?

En la segunda carta de Pablo a la iglesia de Corinto, en el capítulo 7, versículo 16 él escribe, “Me alegro de que puedo confiar plenamente en ustedes.” ¡Qué precioso sería que tu amigo y mentor dijera eso de ti!

Hay una confianza que viene de conocer a la gente en sus tiempos buenos y en sus tiempos malos.  Ganamos confianza en nuestros compañeros cuando los vemos desempeñarse bien bajo presión.  Nuestra confianza crece en nuestros entrenadores cuando toman buenas decisiones en tiempos de prueba.   De igual forma, nuestra confianza se acrecienta en Dios cuando Él viene a ayudarnos en tiempo de gran tristeza y confusión.

La confianza en tus entrenadores ha crecido hacia ti y el equipo.  Eso les hace estar contentos al verlos como hijas e hijos que están madurando y creciendo como jóvenes extraordinarios. Están contentos porque pueden tener una confianza total en ti, tanto dentro como fuera del campo deportivo.  Este día, ten el mejor juego de la temporada.  Yo tengo la entera confianza que así será.


Plan de Lectura Bíblica:

Marcos 4:1-20

I Corintios 7:17-40

Salmo 80

Josué 22-23
C I M I E N T O S


 Mateo 7:24-25



¿Cuál proveería un mejor cimiento para tu casa, una roca sólida o una playa de arena?  ¿Qué clase de cimiento tiene tu equipo?


En el capítulo 7 y versículo 24-25 del Evangelio de Mateo leemos, “Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.”

Aquí está una casa que tiene buenos cimientos; hablemos de un equipo con buenos fundamentos.  Este es un equipo que está sobre principios verdaderos llevados a la práctica.  Este equipo no se derrumbará cuando se encuentre en la adversidad.

La adversidad vendrá, pero no podrá lastimar ni al equipo ni a los individuos dentro de él.  Así como los vientos y la lluvia no pudieron derrumbar la casa ni a los habitantes, el equipo que esté construido sobre principios de verdad llevados a la práctica, no podrá ser destruido.  Dicho equipo tiene cimientos de roca.

Durante tu tiempo de oración de hoy, pídele al Señor que se solidifiquen los cimientos de tu equipo.  Pídele que lo construya sobre el cimiento que no se derrumbará aunque enfrente la más poderosa adversidad.

  

El plan de lectura:

1 Corintios 7:1-16

Salmo 79

V I G I L A N C I A

 Proverbios 15:3



¿Alguna vez sentiste que el Señor estaba de vacación?  ¿Parece que Dios no no hace caso a tu situacion dificil?  ¿Te parece que se les da un respiro a todo el mundo salvo a ti?  La Biblia habla claramente sobre lo vigilante es nuestro Senor.

Un verso es el tercero del capitulo 15 en el libro de Proverbios.  Dice, “Los ojos del Señor están en todo lugar, vigilando a los buenos y a los malos.”
          El espacio y el tiempo no se limitan al Señor como nos limitan.  Él puede ver y escuchar todo en cualquier lugar al mismo tiempo.  El verso dice que sus ojos están en todo lugar.  Me da consuelo saber que no se haya escapado su atención nada que me ocupa.
          El Señor vigila a ambos los buenos y los malos.  Se parece que Él vigila a los buenos para recompensarlos de acuerdo con sus actos y Él vigila a los buenos para protegerles y mantenerlos.
          Mientras rezas hoy, dale las gracias por su vigilancia cuidadosa de tu vida.  Compite hoy con la aseguración que los ojos del Señor están en todo lugar y te están cuidando.


El plan de leer:

Marcos 3:1-19

I Corintios 6:12-20

Josue 18-19

P R O P Ó S I T O

 Hechos 13:36



¿Alguna vez te has preguntado cuál será el propósito que Dios tiene para ti?  ¿Alguna vez has considerado por qué Dios te hizo nacer en esta generación y no siglos atrás o después?  ¿Cómo verán nuestras vidas nuestros bisnietos después de de nuestra muerte?

En Hechos en el capítulo 13 y versículo 36, el apóstol Pablo dice, “Ciertamente David, después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios, murió, fue sepultado con sus antepasados, y su cuerpo sufrió la corrupción.”

Pablo dice, muchas generaciones después de la muerte de David, que éste cumplió el propósito de Dios en su generación.  ¡Qué legado!  Cuán grande sería para nosotros saber que hemos servido a nuestra propia generación conforme al propósito de Dios.  ¿Cómo nos acercamos a tales asuntos?  ¿Qué haremos para asegurar el éxito de esta meta?
         
Hgamos lo que hizo David, buscar completamente la cara de Dios y servirle sólo a Él.  Demos lo mejor de todo lo que somos y todo lo que tenemos para amar a Dios.  Entonces, al dormir junto con nuestros antecesores, tendremos la confianza que nuestros descendientes dirán que servimos a nuestra generación conforme al propósito de Dios.

Mientras oras hoy, pídele a Dios para que Él te muestre su propósito para ti en esta generación.  Pídele que te dé el poder y la sabiduría para que lo lleves a cabo.


El plan de lectura:

Marcos 2:18-28

Salmo 78:1-39

Josué 15-17
R E S P E T O
Marcos 6:4


¿Cuánto respeto recibes cuando vuelves a tu ciudad natal?  ¿Entienden tus amigos y familia en quien te has convertido?  Jesús sabía que en nuestra ciudad natal no recibimos automáticamente el respeto que merecemos.  Era lo mismo para Él en su época.

Leemos acerca de esto en Marcos capítulo 6 y versículo 4 donde dice, “En todas partes se honra a un profeta, menos en su tierra, entre sus familiares y en su propia casa.” Aun para Jesús, el Hijo de Dios, esta verdad se aplicó en su vida.     

Pudieras ser el jugador del año, estar en el salón de la fama, ser el jugador más importante del equipo y de todos modos, la gente de tu ciudad va a seguir viéndote como el chico de la escuela.  Tu familia te seguirá reconociendo como el hijo de tus padres.  Parecerá este trato un poco irrespetuoso y pudiera ser frustrante el soportarlo.

¿Qué debemos hacer cuando esto nos sucede?  Sé quien eres y no preocuparte por ello.  Es natural que piensen así.   A menudo, la gente de tu hogar no lo entiende.  En vez de molestarte por ello, tómalo como tu secreto.  Quiérelos y relaciónate con ellos de una manera que pueden entenderlo.  Tarde o temprano, se darán cuenta quien eres y te darán el respeto que mereces.

Mientras compites hoy, hazlo de una manera que te haga digno de tal respeto y dales a las personas de tu ciudad un motivo para estar orgullo.  Sobre todo, compite de una manera que te haga merecedor del respeto de Dios.


El plan de lectura:
1 Corintios 5
Salmo 77
C O N F I A N Z A
Salmo 56:3-4


¿Cuáles situaciones en tu deporte suelen provocar temor en ti o en tus compañeros?  ¿Cómo enfrentas el temor cuando aparece?  ¿En quién podemos poner nuestra confianza cuando nos atacan el temor y la ansiedad?

David, un escritor de salmos, expresó las siguientes palabras en Salmo 56 y versos 3 y 4, “Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza. Confío en Dios y alabo su palabra; confío en Dios y no siento miedo. ¿Qué puede hacerme un simple mortal?”

Notarás que David no dijo que nunca tenía miedo sino que cuando sentía miedo, confiaba en Dios.  Él puso su confianza en Aquél que es mucho más grande que cualquier hombre mortal. 

Hay muchos momentos en el deporte que nos infunden miedo.  Tal vez sea el temor a recibir alguna lesión; o competimos constantemente con  miedo al fracaso y otros inclusive tienen miedo a sus contrincantes.

De todas formas, cuando tengamos miedo, pongamos nuestra confianza en Dios.  Él está con nosotros en cada momento y puede disipar todos los temores y dudas de nuestras mentes.

Mientras oras hoy, entrégate al cuidado de Dios.  Confíale cada detalle de tu deporte.  Bajo su cuidado, estás seguro.  ¿Qué puede hacerte un simple mortal?


El plan de lectura:
Marcos 2:1-12
I Corintos 4
Josué 10-12
D E B I L I D A D
2 Corintios 5:16


¿Será posible que uno de tus compañeros tenga una debilidad evidente?  Tal vez una parte de su juego está incompleta o quizás tenga alguna falla en su carácter.  ¿Defines a este compañero por su debilidad?

Pablo escribió a sus amigos de Corinto en su segunda carta en el capítulo 5 y versículo 16,  “Así que de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente humanos. Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así.” 

Mi fidelidad en el cumplimiento de mis compromisos está presente independientemente de sus fortalezas o de sus debilidades.  Estoy comprometido a orar por ustedes y animarles cuando vivan en sabiduría y cuando vivan en insensatez  Estoy comprometido con ustedes cuando hacen lo correcto y cuando hacen lo malo.  Durante sus días buenos y sus días malos.  Su mal comportamiento no hará que los deje de querer y de buscar lo mejor de Dios para ustedes.

Tomen esta actitud de todo corazón  y aplíquenla con respeto a sus relaciones entre ustedes.  Así debe ser el amor, un compromiso incondicional.  Lleven esto a la competencia de hoy, marcada para tener un gran rendimiento y un gran carácter.


El plan de lectura:
Marcos 1:35-45
Salmo 75
Josué 8-9
O B S T Á C U L O S
Juan 11:41


¿Tienes algún compañero o amigo que pareciera que  está atrapado por algo?  Tal vez sea algo que bloquea su camino y que le impida ser un gran competidor.  Quizás  tenga una obstrucción para conocer la libertad en su vida.  ¿Qué harías para eliminar el obstáculo de su camino?

Jesús entendía esto y podemos leer sobre su experiencia en el capitulo 11 de Juan y verso 41.  Dice, “Entonces quitaron la piedra. Jesús, alzando la vista, dijo: —Padre, te doy gracias porque me has escuchado.” 

El amigo de Jesús se llamaba Lázaro, quien había muerto y ya habían pasado   cuatro días desde su entierro cuando Jesús llegó al pueblo.  Aquí, Él dice algo sorprendente, “Quiten la piedra.”  Marta, su hermana, se queja de que el cuerpo huela mal después de cuatro días en una tumba.  Sin embargo, Jesús tenía otros planes para Lázaro. 

Al pedir que quitaran la piedra, eliminó el obstáculo que impedía a la muchedumbre ver el milagro que Dios estaba apunto de hacer.  Jesús sabía lo que Dios quería hacer pero nadie más podía verlo.

¿Qué podrías hacer para eliminar un obstáculo enn amigo o un compañero?  ¿Hay algo que Dios quiere hacer para tu amigo que sólo tú puedes ver?  ¿Cómo podemos allanar el camino a un amigo?

Hagamos lo mismo en la competición de hoy.  Hagamos grandes jugadas con el objetivo de ayudar a nuestros compañeros.  Hagamos el sacrificio que ayude a brillar a nuestro equipo.  ¡Sé un jugador que trabaja bien para el equipo!


El plan de lectura:
I Corintios 2
Salmo 74
Josué 6-7
I N V E R T I R
Mateo 6:21


¿En quién has invertido mucho?  ¿En un miembro de tu familia?  ¿En un amigo?  ¿En tus compañeros o entrenadores?  ¿Cómo son tus relaciones con esas personas?  La Biblia tiene mucho que enseñar sobre las relaciones humanas como en el ejemplo que se presenta a continuación.

En Mateo capítulo 6 y versículo 21, Jesús les dice a sus seguidores, “Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.”  Quizá hubiéramos dicho la misma cosa en nuestra cultura como, “Dime en qué cosas inviertes y te diré qué cosas ama tu corazón.”

¿A qué cosas das tu corazón?  ¿A qué clases de personas das tu corazón?  Si miras detenidamente, creo que descubrirás que sentirás más cariño por las cosas y las personas en las cuales has invertido más – Has invertido tu tiempo, tu dinero y tus emociones.

Así que, ¿qué debemos hacer hoy?  Comprométete a invertir profundamente en tus compañeros y en todo tu equipo.  Compenétrate en las metas del equipo, siguiendo el liderazgo de tus entrenadores.  Haz una inversión en cualquier cosa y descubrirás que ésta se vuelve más importarte.

Jesús sabe que dondequiera que esté nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón.  Hoy, haz inversiones en el campo.  Vacía todo que está en los bosillos de tu alma.  Esfuérzate, invierte todo lo que tienes, en la manera que puedas para tu equipo y familia.  Recuerda que las metas del equipo se realizarán cuando cada uno hace sus propias inversiones.


El plan de lectura:
Marcos 1:9-20
1 Corintios 1:18-31
Salmo 73
Josué 3-5
P A L A B R A S
Proverbios 15:1


Las palabras son una herramienta poderosa y la actitud que mostramos a través de nuestro tono de voz puede ser tan fuerte como éstas.  La Biblia habla mucho de estas ideas en diferentes pasajes, siendo la siguiente una de las más sabias declaraciones.


En los Proverbios en el capitulo 15 y verso 1 dice, “La respuesta amable calma el enojo, pero la agresiva echa leña al fuego.”


Seguro que todos nosotros hemos visto como una palabra agresiva puede incitar el enfado de una persona.  Es como encender un fósforo y echarlo en un charco de gasolina.  La situación arde en seguida.  Esto ocurre siempre durante las competiciones ya que la intensidad se aumenta, por lo que nuestras mechas se acortan y a menudo decimos cosas que normalmente no diríamos; hablamos en tonos que normalmente no usaríamos con nuestros amigos o compañeros.  Es fácil provocar el enojo con una palabra agresiva y con ello dañar a nuestras relaciones.


La maravillosa promesa contenida acá es que podemos elegir contestar amablemente y así desviar el enojo y la ira que nos llega.  Es como tener un extintor de fuego gigante en nuestras manos, podemos apagar el fuego de las palabras agresivas contestando suave o amablemente.  Una sonrisa, una risita, un cumplido y los tonos bajos y calmados son como echar agua fría sobre  palabras ardientes.  El empleo sabio de palabras amables puede preservar relaciones con entrenadores y compañeros que muchas veces están en peligro por situaciones intensas.


Hoy ora para que el Señor te use como uno que habla palabras suaves y para que Él te impida decir palabras agresivas que provoquen enfados.



El plan de lecturas:
Marcos 1:1-8
I Corintios 1:1-17
Salmo 72
Josué 1-2
S A C R I F I C I O S
Salmos 51:16-17


¿Cuáles actitudes son las más respectadas y reconocidas por tus entrenadores y los líderes del equipo?  Es probable que la lista incluya cualidades como una fuerte ética laboral, lealtad, trabajo en equipo,  el estar dispuesto a sacrificarse, y otras.  ¿Qué supones sería la actitud más respetada por Dios?


El escritor de Salmo 51 contesta esta pregunta directamente en los versos 16 y 17, “Tú no te deleitas en los sacrificios  ni te complacen los holocaustos;  de lo contrario, te los ofrecería.  El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado;  tú, oh Dios, no desprecias  al corazón quebrantado y arrepentido.”

El escritor se ha enterado que los sacrificios religiosos normales no le impresionan a Dios.  En cambio, le impresionan mucho dos actitudes fundamentales: un espíritu quebrantado y un corazón arrepentido.

Esas actitudes nos servirán bien en nuestra búsqueda de la excelencia deportiva.  Un espíritu quebrantado es justo lo opuesto a la arrogancia vista muchas veces en atletas de alto rendimiento.  Un corazón quebrantado es esencial para mantener un buen trabajo de equipo.  Cuando uno confiesa a sus compañeros sus fracasos o admite la culpa por un error, muestra un corazón arrepentido.

Mientras compites hoy, mantén un espíritu quebrantado y tu actitud ganará los corazones de tus compañeros.  Compite con un corazón arrepentido y construirás lealtad y compromiso en todos tus compañeros.


El plan de lectura:
Salmo 58
Números 28-30
S U F R I M I E N T O
2 Corintios 4:17


¿Te has preguntado dentro de tu mente, “Cuál es el propósito? No estamos jugando bien, ¿por qué aguantamos el sufrimiento de perder?”  Quizás estás luchando debido a una lesión que te duele en cada paso, y te estás preguntando cuando empezarás a recibir los beneficios.  Las Escritura tienen unas palabras que nos pueden consolar y animar durante estos días.

La segunda carta de Pablo a los Corintios en el capítulo 4 y versículo 17 dice, “Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento.”  A veces en la competencia experimentamos cosas que nos parecen ser mucho más que  “sufrimientos ligeros y efímeros.”  Cuando las enfermedades o heridas te aflijan, puedes elegir cómo reaccionar.

Es cierto que las lesiones nos pueden desalentar, deprimir y hacer perder de vista nuestras metas; pero no tiene que ser así.  El escritor de este versículo fue herido muchas veces, pero él sabía cómo hacer que estas cosas funcionaran a favor de sí mismo.

Deja que el sufrimiento ligero y efímero de tu vida te haga prestar atención a tus objetivos y confía en la capacidad de Dios para realizarlos dentro de ti. 

El Señor está trabajando dentro de nosotros para producir “una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento.”  Él utiliza estos tiempos duros para prepararnos para recibir los tiempos gloriosos con gracia y humildad.

Ora para que veas los propósitos del Señor alcanzados en tu vida y en las vidas de tus compañeros. 


El Plan de Lectura Bíblica:
Mateo 24:1-14
Romanos 7:1-12
L I D E R A Z G O
1 Crónicas 12:22


¿Quién entre tus compañeros dirige de tal manera que otros lo siguen naturalmente?  ¿Su liderazgo afecta el desempeño del equipo?  En las escrituras de hoy veremos un buen liderazgo en la persona de David.

En el primer libro de Crónicas, capítulo 12 y versículo 22, se describe el liderazgo de David así, “Y cada día se le unían más soldados a David, hasta que llegó a tener un ejército grande y poderoso.”

Aquí está David, un gran líder armando un equipo increíble.  Día a día,  las personas se unían a él; compartían y seguían su visión. Su ejército se comparaba al ejército de Dios. ¡Esto es un liderazgo impresionante!

Mientras te preparas para competir hoy, se el tipo de equipo que desafía toda comparición.  No estén satisfechos con las compariciones naturales con el equipo del año pasado o con el que lidera la liga.  Dirige y sigue de una manera que sólo pueda ser comparado al ejército de Dios.


El plan de lectura:
Salmos 55
Números 21-22
L I D E R A Z G O
Marcos 4:39-40


¿Has tenido un entrenador o un compañero quien podía traer inmediatamente la paz y el orden a una situación caótica?  Jesús era este tipo de hombre para sus discípulos.
Marcos registra una historia impresionante en el capítulo 4 y versículos del 39 al 41, ¡Él se levantó, reprendió al viento y ordenó al mar: – ¡Silencio! ¡Cálmate! – El viento se calmó y todo quedó completamente tranquilo. – ¿Por que tienen tanto miedo? – dijo a sus discípulos –.  ¿Todavía no tienen fe?”

En medio de una tormenta furiosa, Jesús estaba durmiendo bajo la cubierta del barco.  Los discípulos aterrorizados le despertaron y pensaron que a Él, no le importaba el que ellos estaban a punto de morir.  Jesús calmadamente se enfrentó a  la situación y trajo la calma al caos.

Mientras compites hoy, es posible que habrá momentos cuando el caos y la confusión intenten descontrolar a tu equipo.  Es cierto que habrá tormentas que podrían  causar el naufragio del barco de tu equipo.  ¿Quien será el que restablece la paz y hablará a la tormenta?

 Tú puedes ser la persona de tu equipo que hable durante la situación caótica para restaurar el orden.  Sé él que dice, “¡Silencio!  ¡Cálmense!” a la situación que causa temor en tus compañeros.  Habla con confianza y dirige a tu equipo a una gran victoria.


El plan de lectura:
Mateo 23:1-12
Romanos 5:12-21
G R A C I A
Hebreos 13:9


Por décadas las noticias han estado llenas de historias sobre atletas que han recurrido a fuentes fraudulentas de fuerza para mejorar su desempeño atlético.  Estas fuentes falsas fueron efectivas por un corto tiempo, sin embargo, al final les trajo descalificación y vergüenza.  Las escrituras de hoy ilustran una gran diferencia entre las fuentes de fuerza que son sabias y las que son insensatas.

En el libro de Hebreos en el capítulo 13 y versículo 9 leemos, “No se dejen llevar por ninguna clase de enseñanzas extrañas. Conviene que el corazón sea fortalecido por la gracia, y no por alimentos rituales que de nada aprovechan a quienes los comen.”

Ya sean drogas que mejoran el desempeño atlético o supersticiones sobre qué comidas ingerir antes de una contienda, estas cosas no traen valor a nuestros corazones o a nuestros cuerpos.  Son falsos.

En lugar de poner nuestra confianza en estas cosas, nuestros corazones pueden ser fortalecidos por la gracia.  Gracia es recibir algo que no mereces y del cual jamás podrías ser digno.  Hemos recibido gracia abundante de Dios con sólo el hecho de estar compitiendo.  Diariamente recibimos la gracia para vivir y alcanzar nuestros objetivos.

Mientras compites hoy, descansa en la gracia que se te ha dado.  Confía en la fuerza que proviene de esta gracia y compite con todo tu corazón.

El plan de lectura:
Salmos 51
Números 9-11
T E M P E R A M E N T A L
Proverbios 14:29


¿Tienes algún compañero que sea temperamental?  ¿Conoces a alguien que pierde los estribos fácilmente?  ¿Se te describiría a ti como alguien de mal genio?  ¿Te enojas con facilidad?  ¿Qué piensa Dios de estos temas?

En Proverbios capítulo 14 y versículo 29 leemos, “El que es paciente muestra gran discernimiento; el que es agresivo muestra mucha insensatez.” 

El que es impaciente de espíritu y agresivo enaltece la necedad, la insensatez.  Alguna gente actúa como que si el enojarse fácilmente fuera algo bueno.  Creen que son mejores competidores cuando juegan con ira.  Se ofenden por cualquier cosa que se les dice, juegan suciamente y fuera de control y entonces les señalan alguna falta o un penalty. Ellos muestran mucha insensatez por su carácter temperamental.

Cuando compites con un temperamento sereno, no volátil y controlado, muestras gran entendimiento.  Puedes pensar más claramente, tomar mejores decisiones, tener menos distracciones, y honrar a Dios con tu sabiduría.  Ejercitemos autocontrol mientras competimos y resistámonos a la tentación de perder nuestro temperamento.

Pídele al Señor que mantenga tu temperamento bajo control mientras compites.  Pídele un espíritu sereno, una mente con entendimiento, y un corazón  amoroso para Dios.


El plan de lectura:
Mateo 21:33-46
Romanos 2