Tuesday, February 28, 2017

C E L E B R I D A D
Marcos 1:45



¿El éxito en lo deportivo y su resultante popularidad te han llevado alguna vez a la pérdida de tu privacidad?  Muchos deportistas que tiene grandes logros se convierten en celebridades y por lo tanto pierden la capacidad de desplazarse libremente en la sociedad.  Tú pudieras estar pensando, “Me gustaría tener ese problema.”  Podemos observar que esto le pasó a Jesús mientras leemos el evangelio de Marcos.




En el capítulo 1, versículo 45 leemos, “Pero él salió y comenzó a hablar sin reserva, divulgando lo sucedido. Como resultado, Jesús ya no podía entrar en ningún pueblo abiertamente, sino que se quedaba afuera, en lugares solitarios. Aun así, gente de todas partes seguía acudiendo a él.”

Jesús acababa de hacer cosas aparentemente imposibles en un pueblo y el hombre a quien le había sucedido el milagro, empezó a divulgar lo sucedido.  Jesús le había pedido que se quedara callado, pero la emoción del hombre no podía ser contenida.  Todo esto resultó en un nivel de celebridad para Jesús que empezó a afectar su vida ya que no podía ir a ningún lado sin que la gente se aglomerara alrededor de Él.

Aunque esto te pasara en esta temporada a ti y a tus compañeros y se convirtieran en personas famosas, manténganse conectados a sus entrenadores y amigos.  Tus compañeros de equipo son el sistema ideal de apoyo.  La práctica y la competición pueden ser su escape de la presión del público.  La gente a quien tú quieres en tu vida todavía puede encontrarte y tú puedes disfrutar de lugares más privados para un retiro, como Jesús lo hizo.

Compitamos hoy en una manera tremenda y démosles a todos una razón para tratarnos como celebridades.



El plan de lectura:
Mateo 14:1-21
Hechos 20:13-38
Mateo 17:1-13
Salmo 41

Monday, February 27, 2017

I L U M I N A C I Ó N
Efesios 1:18


¿Te ha pasado que ha habido oportunidades para anotar o para ejecutar un gran juego pero que no las notaste?  La oportunidad estuvo allí, pero de alguna manera, tú no pudiste verla.  ¿Te ha pasado otras veces que pareciera que alguien alumbra con una gran linterna y todo el juego se hace más lento sólo para ti?  La escritura de hoy alumbrará nuestros corazones a un gran tesoro.

En el libro de Efesios, en el capítulo 1, versículo 18 dice, “Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos”. ¿Qué tan bien ven los ojos de tu corazón?

Pablo ora que los corazones de esta gente pudieran ser iluminados hacia tres cosas, la esperanza, una herencia y poder.  La esperanza es confianza en el futuro.  Una herencia es la provisión de alguien que nos ama.  Poder es la habilidad para hacer lo que es correcto.

Esta misma oración es aplicable para nosotros en el mundo del deporte.  Oro para que los ojos de nuestros corazones sean iluminados para conocer la esperanza que tenemos, en esta vida y en la venidera.  Oro para que sus corazones sean iluminados para conocer la herencia que es de ustedes; y que está presente en la maravillosa oportunidad de competir y de tener un equipo y entrenadores.  De igual forma oro que sus corazones sean iluminados al poder que es de ustedes para tomar decisiones que honren a su familia, su equipo y su Dios.

Mientras te preparas para competir, repite esta oración para que tengas esta iluminación y después mira su cumplimiento en este mismo día.

El plan de lectura:
Salmo 27
Éxodo 13-15

Sunday, February 26, 2017

C O N F I A N Z A
Salmo 20:7


¿Sobre qué se vanaglorian tus oponentes o tus compañeros de equipo? ¿Presumen sobre su tamaño y fuerza?  Tal vez hablan en voz alta sobre sus habilidades, técnica o conocimiento.  ¿Habrá alguien que conozcas que presuma en el poder de su Dios?

Esto es exactamente lo que escuchamos de David en el Salmo 20, versículo 7, “Éstos confían en sus carros de guerra, aquéllos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del SEÑOR nuestro Dios.”

El poder de Dios es más grande que una división entera de carros de guerra.  Su fuerza es más poderosa que la de mil caballos.  Para David, el guerrero, el nombre de Dios es mejor que todo el armamento militar del planeta.

Cuando tu contrincante se jacta de su velocidad, Dios es más rápido.  Cuando tu compañero presume de su fuerza cuando levanta pesas, recuerda que Dios es más poderoso.  Cuando los medios de comunicación te adulan por tus recientes victorias, piensa sobre la eterna sabiduría de Dios.

En la competición de hoy, si tienes que gloriarte de algo, gloríate en la persona que no cambia y que es inamovible – Dios Todopoderoso.


El plan de leer:
Mateo 11:1-19
Hechos 16:16-40