Wednesday, June 13, 2018

A M O R
Juan 11:33-36

¿Cuán profundamente amas a tus amigos, compañeros y entrenadores?  ¿Cuánto te afectan sus momentos personales de dolor y profunda pena?  Hoy veremos un ejemplo de la vida de Jesús.

En el evangelio de Juan, en el capítulo 11 y versículos 33 al 36 leemos  cuando Jesús fue a la tumba de su amigo Lázaro, “Al ver llorar a María y a los judíos que la habían acompañado, Jesús se turbó y se conmovió profundamente.  —¿Dónde lo han puesto? —preguntó. —Ven a verlo, Señor —le respondieron.  Jesús lloró.  —¡Miren cuánto lo quería! —dijeron los judíos.”

          Es obvio que Jesús tenía un  profundo amor por sus amigos, vemos claramente aquí cómo él comparte el dolor de la muerte de Lázaro.  Sus amigas, María y Marta, estaban terriblemente conmocionadas y Jesús lloraba con ellas.  Los que observaban vieron el amor de Jesús manifestado en sus lágrimas.

Nuestro amor y compromiso a nuestros compañeros es a menudo más evidente cuando compartimos su dolor y pena así como en la emoción del éxito.  Mostramos nuestra lealtad y confianza hacia los demás a través del gozo de las victorias y en el dolor de la pérdida.  A menudo, la más grande unidad en el equipo  viene a través de la enfermedad o de la lesion.

Comprometámonos otra vez al equipo, al equipo de entrenadores y a nuestras metas colectivas.  Démosle un gran esfuerzo hoy y luego dejemos que el mundo vea maravillado mientras dicen, “¡Miren cuánto se querían!”!”

El Plan de Lectura Bíblica:
Lucas 4:31-37
Efesios 6:10-24
1 Reyes 21-22

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